¡Bienvenid@s otro día más al rincón del ABN y las matesimpáticas! ¿Queréis aprender un montón de maneras diferentes de disfrutar con los números? ¿Queréis ver a los compis del cole cómo pasan el rato con las matesimpáticas? ¿Os gustaría hacerlo vosotros también y compartir en el blog vuestras ideas? Pues entonces, estáis en el lugar correcto. ¡Todos atentos a los juegos y actividades que vamos a ver hoy!
Comenzamos el paseo matesimpático de hoy, y para no perdernos mucho por las calles de Miguel Esteban, vamos a ir a una casa que ya hemos visitado varias veces. Es la casa de PAULA, la compi de 5 años de la clase de Begoña. PAULA vio el blog de la semana pasada, y también ha querido hacer como sus compañeros de clase; la hemos pillado con todas sus muñecas en la mesa, y jugando con los NÚMEROS ORDINALES. El bebé va a acabar mareado de tanto ir y venir de muñeca en muñeca. PAULA se maneja estupendamente con los números ordinales. ¡Gracias por dejarnos pasar una vez más a tu casa, PAULA!
¿Seguimos con los NÚMEROS ORDINALES? Entonces nos debemos dirigir a la casa de ABRAHAM, un compi de la clase de Begoña. ABRAHAM tiene en su casa una escalera muy grande, con muchos escalones. Esta escalera le ha servido para montarse un edificio de 10 pisos. Cada escalón es un piso, y tiene colocado su cartelito y todo. Con el juego de subir y bajar pisos, además de hacer ejercicio, está practicando el conteo y los números ordinales. Si alguna vez vive ABRAHAM en un edificio sin ascensor, le dará igual, porque sube y baja las escaleras con mucha energía. ¡Bravo, ABRAHAM!
Sigamos la travesía por las calles y casas de Miguel Esteban. Queremos entrar en la casa de GABRIELA, una niña de la clase de 3 años de María José. GABRIELA juega con su mamá y los triángulos a contar, y a distinguir entre triángulos grandes y triángulos pequeños. GABRIELA ya no parece una niña de las pequeñas del cole, porque lo hace genial. ¡Nos has dejado muy sorprendidos, GABRIELA! ¡Muy bien!
Hemos recibido un aviso; que vayamos rápido, rápido, hasta la casa de ALEX, que también es un niño de la clase de María José. ALEX tiene unas ganas locas de enseñarnos su juego matesimpático. Sólo ha necesitado unos carteles con los números coloreados, y un montón de piezas de construcción de los mismos colores que sus números. ALEX se ha puesto en modo constructor, y se dedica a hacer las torres con tantas piezas como el número indica, sin pasarse ni quedarse corto. ¡ALEX, te mereces un gran aplauso!
Y ahora nos apetece visitar un hogar donde todavía no habíamos estado. ¡Qué ilusión! Es la casa de GONZALO, un compi de la clase de 4 años de Gema y José Manuel. GONZALO y su hermana mayor, SILVIA, que parece una presentadora de televisión, han organizado un juego de puntería y de conteo. GONZALO tiene que meter en los boles, tantas bolitas como círculos hay al lado del bol. Así de fácil. Bueno, que parece fácil pero no lo es. Hay que contar y atinar a la vez. Podemos decir que GONZALO se ha llevado la medalla de oro de este juego. ¡Estupendo, GONZALO!
¿Y si ahora nos acercamos a un par de sitios para seguir aprendiendo a contar y a sumar? Nuestros maestros y maestras siempre nos decían en el cole que lo mejor para hacer sumas es tener mucho material manipulativo. Y en las casas, de eso tenemos mogollón.
Visitando la casa de SONIA, otra niña de la clase de Begoña, nos encontramos a ella y a su hermano DANIEL, dispuestos a hacer descomposiciones con el número 9, y así comprobar que se puede conseguir ese número, sumando diferentes cantidades. Para su juego van a usar motos de juguete, que en su casa tienen un montón. Entre SONIA y su hermano, no fallan ni una sola suma. Serían unos buenos dueños de un parking de motos, porque siempre sabrían cuántas tienen, y no perderían ni una. ¡Genial, hermanos!
La última vez que fuimos a la casa de RAMÓN, se nos olvidó algo allí. A nosotros nos encanta hacer paquetitos de decenas. Los podemos hacer con cualquier cosa que pillemos por casa. Y se nos tuvo que caer alguno de esos paquetitos en casa de RAMÓN. Hemos ido a su casa y nos hemos encontrado a RAMÓN jugando con sus propios paquetitos de decenas. Una decena son diez unidades. Y RAMÓN tiene montones de decenas hechas. Vamos a ver si nos las enseña...
Y hablando de decenas y de números, en casa de JAVIER, un compi de la clase de José Enrique, el día que cumplía 6 años, quiso ayudarnos a contar de 2 en 2, y de 10 en 10 para delante y para detrás. Todo eso de golpe y porrazo, sin pestañear. ¡Esperamos que lo pasases genial el día de tu cumple, y que sigas contando así de bien! ¡Muy bien, JAVIER!
¡Venga, que nos vamos de visita a los pueblos cercanos a Miguel Esteban! Primero cogemos carretera y manta, y llegamos a Alcázar de San Juan, y como siempre, visitamos la casa del maestro JOSÉ MANUEL. Tiene en su casa un buena colección de monstruitos muy divertidos, a los que se les pueden poner todos los ojos que queramos. Bueno, los que queramos o los que nos indiquen las tarjetas que tiene guardadas JOSÉ MANUEL. Con el juego que nos propone JOSÉ MANUEL, podemos PRACTICAR EL CONTEO y también hacer pequeñas SUMAS, sumando ojos con el monstruo de dos cabezas. ¡Qué divertido y terrorífico a la vez!
Y damos vueltas y más vueltas, hasta llegar a Campo de Criptana, el pueblo donde vive el maestro JOSÉ ENRIQUE. En su casa, se ha colado un vecino que pasa las tardes con él. Es un niño muy peculiar, al que le gusta jugar con las matesimpáticas, y tiene una maestra en casa que le hace contar una y otra vez. Tan harto ha acabado de contar palitos, que se le ha ocurrido una gran idea. ¿Y si usa las decenas y hace paquetitos para que no le cueste tanto reunir la cantidad que le piden?
Ya estamos de vuelta en nuestro pueblo. No ha estado nada mal la ruta que hemos hecho hoy. Hemos visto y hemos aprendido de todo un poco. ¡Estamos deseando visitar las casas de esos compis que todavía no se han animado a hacer algún juego o actividad! ¡Sí, sí, vosotros que nos estáis viendo y os estáis riendo! ¡Animaros y enseñarnos cómo lo pasáis de bien con las matesimpáticas y el ABN en casa! ¡Estamos deseando compartirlo!
¡Hasta la próxima semana, familias! ¡Gracias a todos por dejarnos entrar en vuestros hogares!



























